Mutxamel celebró el día de la patrona la Virgen del Loreto y conmemoró el Milagro de la Lágrima
Mutxamel celebró el pasado lunes día 1 de marzo, el día de su patrona la Virgen del Loreto y conmemoró el Milagro de la Lágrima.
La Jornada Festiva comenzó a medio día cuando arrancó la multitudinaria ofrenda de flores desde el Ayuntamiento. Bajo un radiante sol cientos de mutxameleros recorrieron la Avenida Carlos Soler, las calles cura Fenoll y la calle Maestre Sala Marco hasta llegar a la Iglesia en donde realizaron sus ofrendas florales a la Virgen de Loreto.
Esa mañana la Avenida se visitió de fiesta.
También lo hizo la Joyería Baeza que precisamente tal día como el pasado lunes pero hace 50 años, abrió por primera vez sus puertas en el municipio. Por ello quisieron celebrarlo invitando a refrescos a todos los vecinos.
Tras la misa las autoridades también quisieron participar de esta celebración en las puertas de la joyería y hasta el programa "Gente" de Televisión Española se hizo eco, del acontecimiento. El establecimiento, según nos comentaron sus responsables, está doblemente de celebración, puesto que recientemente sufrieron un atraco que, por suerte, acabó bien para ellos y mal para los atracadores, gracias a la colaboración vecinal.
Por la tarde se celebró la solemne procesión que discurrió por las principales calles del casco antiguo poniendo fin a este día dedicado a la patrona de Mutxamel.
El milagro de la Virgen del Loreto se produjo en 1545 y se refiere a que la imagen derramó una lágrima en el transcurso de una romería-peregrinación al Monasterio de Santa Faz para pedir ayuda por la situación de sequía que sufría toda la huerta alicantina.
Mutxamel tiene dos festividades dedicadas a Nuestra Señora del Loreto, que es la patrona.
Una es la del 1 de marzo y la otra la del 9 de septiembre. El 1 de marzo de 1545, se produjo este milagro que está reflejado en el Libro de la Cofradia de Nuestra Señora del Loreto. Normalmente las imágenes a las que se acogían los agricultores eran la Virgen del Loreto y la Faz Divina. Aquel año había una sequía muy grande y entonces los agricultores decidieron, después de hacer las procesiones de rogativa por dentro del pueblo sin que surtieran efecto, que irían a la Santa Faz. Así lo hicieron y al volver, en el camino justo a la altura de la finca La Heredad que era de Joan Nomdedeu, empezó a llover. La imagen la llevaban cubierta con un lienzo y el cura, que era uno de las que la llevaba al hombro, notó en un momento dado, que pesaba tanto que no podía llevarla y pidió ayuda. La destaparon y vieron que tenía una lágrima. redactor |