La dirección de la escuela “Maestro Climent” podría cerrar sus instalaciones para no llevar a la entidad a la quiebra
| | José Ángel Espinós Sanjuán
Gerente de la escuela de música “Maestro Climent” |
Cuando empezaron a notarse los efectos de la crisis nos imaginábamos que también llegarían los recortes presupuestarios para el ámbito educativo y cultural. Lo que no esperábamos es que por parte de la Generalitat y las diputaciones provinciales el recorte fuera tan grande en estos dos últimos años; progresivamente se ha ido aumentando casi un 60% para el caso nuestro por parte del consell y casi un 80% por parte de diputación, la minoración con respecto a las ayudas de los años anteriores.
Quizá pueda entenderse que en tiempos de crisis, todos debemos arrimar el hombro, pero hay cosas que no se explican; como desatender las protestas de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana tras el primer recorte sufrido a finales del año pasado, y encima provocar un segundo recorte en el mismo sector sin previo aviso y una vez finalizado el curso académico. Las escuelas si que han cumplido escrupulosamente con los pagos a la seguridad social y a las diferentes administraciones públicas sin sufrir ningún tipo de minoración económica en las cuantías a pagar.
A los profesores de nuestra escuela, al igual que a la mayoría de los 3000 docentes que ocupan un puesto en las casi 300 escuelas de música existentes a lo largo de la comunidad, se les congeló sus retribuciones económicas hace ya tres años, cuando la mayoría de ayuntamientos dejó de incrementar la partida de ayudas económicas a estos centros.
Nuestro ayuntamiento lleva cuatro años sin subir esta partida, y nuestra escuela en los últimos dos cursos se ha reestructurado profundamente para poder ir echando para adelante, echando mano también de los bolsillos de los padres a los que se les ha subido la cuota casi un 20%. Ya hay muchísimas familias que no pueden pagar los actuales precios de las escuelas de música y deciden que sus hijos abandonen los estudios.
En nuestro caso durante los dos meses de verano un profesor imparte clases de piano a los alumnos que en invierno no pueden cursar esta asignatura por falta de plazas, y otro imparte clases de apoyo y recuperación de solfeo para los que intentarán aprobar en septiembre. Como la situación ya es insostenible la dirección de la escuela ha decidido cerrar las instalaciones para no poner en bancarrota a la entidad titular de la escuela: la sociedad musical “La Paz”. Sesenta alumnos se quedarán sin clase este mes de agosto, y dos profesores más sin trabajo. El pasado mes de junio la entidad ya reajusto la plantilla de profesorado y despidió a ocho profesores. Posiblemente nos veamos en magistratura de trabajo pues la entidad no podrá soportar las indemnizaciones por despido.
El 1 de agosto la escuela de música hecha el cierre por primera vez en diez años. A los profesores se les ha prometido el pago de los tres meses de atrasos una vez que el ayuntamiento liquide el porcentaje del pago correspondiente a la subvención del ejercicio en curso, que como ya era de prever en tiempos de crisis se demora en el tiempo.
A las familias se les pide un esfuerzo económico y lo van llevando, pero mas ya no pueden. El curso que viene será una incógnita. El consell no da marcha atrás, diputación este año no puede ayudar a la Sociedad Musical “La Paz” y el ayuntamiento de momento no aumenta la dotación. Si las altas en matriculación para el curso que viene no superan con creces las bajas por falta de pago, la solución será muy difícil.
La dirección de la escuela está reajustando todo el programa educativo, los profesores no les queda otra que tirar del carro y a las familias apretarse el cinturón y rascarse el bolsillo, alguno de ellos vacío. La educación siempre pierde; el ratio por profesor/nº alumnos ya no será el de antes pero las circunstancias mandan.
El ayuntamiento responde que está por la labor y no nos dejará en la estacada, pero la educación musical en la comunidad musical por excelencia, la comunidad valenciana, la comunidad de las bandas, está herida de muerte. Las previsiones son que más de 2000 profesores serán despedidos y el 75% de las escuelas de música están en peligro de desaparecer.
Esperemos que no nos toque. La escuela de música de Sant Joan d’Alacant se había convertido este curso en la cuarta más importante de toda la comunidad valenciana.
José Ángel Espinós Sanjuán
Gerente de la escuela de música “Maestro Climent” |